
Aquellos que han leido alguno de los relatos que he escrito saben de mi aficción por las letras, sirva esta,además de estímulo para mi, de herramienta de comunicación.
A mis lectores:
"El emperador más grande que diera la región de la Estepa Oriental tuvo la desgracia de ver como un buen día su hija caía enferma. Y a tal estado llegó la agonía de la joven que la enfermedad la iba consumiendo segundo a segundo sin que ni los más prestigiosos médicos del emperador pudieran paliar su dolor. La confusión del emperador era grande, ninguna batalla perdida, todo un imperio a sus pies, y ahora, su bien amada hija, se le iba. Entonces, haciendo uso de su nombre, convocó a los más prestigiosos doctores y sabios de todas las regiones que habitaban el planeta mandando emisarios por todo el mundo. Y cuando las fámelicas carnes de su hija apenas la matentenían en pie, llegaron los tres eruditos en ciencia más afamados de toda la tierra, y sin perder un minuto, se dispusieron a prestar sus servicios al emperador.
El primer médico que entró, tocando a la joven muchacha, apreció en la zona abdominal cierta tensión, justo al lado del estómago, y después de varias disertaciones concluyó que la joven estaba consumiéndose porque su estómago no tenía hambre. Así que se apresuró a tratar de remediarlo a base de unos brebajes, pero la joven muchacha no mejoró.
El segundo médico, que había visto y oído las conclusiones y el trabajo de su antecesor, oscultó a la joven muchacha, y sin vacilar, se dirigió rápidamente a la cabeza, y después de unos minutos afirmó que era cierto que el estómago de la muchacha estaba dañado pero que todo obedecía al sistema nervioso que inervaba aquella zona; asi pues, su terapia consistió en añadir a los brebajes de su antecesor, unas manipulaciones que soltasen los nervios que hacían que el estómago estuviera encogido. Pero la muchacha no mejoró.
El tercer médico, que había visto y oído lo que habían hecho sus condiscipulos, no la oscultó, ni la tocó, sólo la miró, y luego, aproximándose a ella le dijo:
- Si no puedes comer, y tu estómago no despierta con este virtuoso brebaje; si tu estómago esta encogido, y no obedece a la noble maestría de este versado conocedor, entonces, cuéntame, ¿qué es lo que te pasa?
La joven se le quedo mirando, y emocionada, retuvo las lágrimas. Entonces él la preguntó denuevo:
- ¿Qué es lo que perturba tu alma con tanto dolor que ha encontrado en tu cuerpo un aliado ?
Y la joven, sin poder contener la emoción, le contó que hacía bien poco su prometido había muerto repentinamente sin darle tiempo a reaccionar por el duelo.
Dicho esto, el tecer médico se dirigió a emperador y le dijo:
- Tu hija esta curada.
-¿Ya?, ¿y cómo?. ¿Que tenía?-preguntó el emperador con admiración.
- Lo que tenía ya no lo tiene, pues ha hablado y ha expresado su dolor, y afligida, ha reconocido la causa de su enfermedad. Ahora, oído esto, su cerebro soltará al estómago, y una vez libre éste, se despertará su apetito. En breve, volverá a comer - contestó el médico.
Y la joven sanó"
Cuando la causa de un dolor no esta provocada por la limitación de movimiento en una articulación (local), y tampoco obedece a que el nervio que llega hasta la zona de dolor esté pinzado (reflejo), entonces es debido a la interactuación biológica del cerebro con el cuerpo por culpa de una emoción (somatización).
Rafael Santamaría
senseirsan@gmail.com
629 309 929

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